El sida en los medios de comunicación

Análisis comparativo de El País, La Vanguardia y The New York Times en los 20 años de historia de la enfermedad (1981-2001)

 

AIDS in the mass media

Comparative analysis El País, La Vanguardia, and The New York Times in the past 20 years

 

Gemma Revuelta, Núria Pérez, Elisa Almeida França y Vladimir de Semir

 

 

El estudio que se presenta a continuación ayuda a conocer mejor cuál ha sido la representación que del VIH/sida ha tenido, y sigue teniendo, nuestra sociedad. Ayuda también a vislumbrar la situación en la que nos encontramos actualmente, en la que se tiende a una disminución en cuanto al número de noticias sobre sida en los medios.

 

The following study is aimed to better know the HIV/AIDS representation in our society both in the past and nowadays. It also helps us to see the current situation, where the trend is an increase of the number of articles about AIDS in the media.

 

 

En los 20 años de historia del sida, los medios de comunicación han desempeñado un papel clave, tanto por su función informativa como por generar o reforzar distintos estados de opinión. El estudio de los 20 años de la historia del sida –con la detección de los «picos informativos» más representativos, los tópicos sobre los que se centra la información y los actores y las fuentes que van sucediéndose en la prensa– ayudará a comprender mejor la situación en la que nos encontramos actualmente, y esperamos que sea de utilidad para mejorar la comunicación y conocer la evolución social respecto al sida.

El periodista científico J. Strazzula (1993) afirma que la epidemia representa algo más que una enfermedad, el sida es un fenómeno mediático: los medios «revelaron» al mundo la existencia de esta patología y también los medios han sido decisivos en la propia historia de la enfermedad.

Se han realizado diversas investigaciones acerca del sida en los medios de comunicación españoles (M. Martín, 2002; J.A. Blanco et al., 1995; A. Tuñón, 1994; M.A. Martínez, 1994, 1995; J. Rodríguez, 1990, etc.) y extranjeros (Dearing y Rogers, 1992; G. Jarlbro, 1991; A.J. Baker, 1986, etc.) que abarcan diferentes períodos y medios de comunicación, principalmente prensa escrita y televisión. Sin embargo, hasta ahora no se ha realizado un estudio tan extenso y tan completo como el que presentamos hoy.

Nuestra investigación ha consistido en un análisis comparativo longitudinal de la información periodística publicada sobre el sida, desde las primeras informaciones públicas (1981) hasta la actualidad (2001), en tres diarios generalistas representantes cada uno de ellos de: la prensa norteamericana con mayor influencia internacional (The New York Times), prensa española de gran difusión (El País) y prensa cuyo ámbito de influencia se centra mayoritariamente en Cataluña (La Vanguardia). En algunas etapas del análisis se ha incorporado también el estudio de El Mundo (en concreto, para el análisis del suplemento Salud) y otros diarios de gran difusión en España, tales como el ABC y El Periódico de Catalunya.

 El estudio consta de las siguientes fases:

 

1)     las primeras informaciones

2)     evolución cronológica y etapas en la evolución del sida en la prensa

3)     el impacto mediático de las Conferencias Mundiales sobre el sida

4)     los suplementos especializados en comparación con la información diaria, y

5)     la situación actual

 

Text Box: Esta investigación ha sido posible gracias a la ayuda de MSD
 

Para el estudio de las primeras informaciones se ha tomado como punto de partida el primer artículo sobre el sida publicado en The New York Times (NYT) el 3 de julio de 1981. A partir de esta fecha, se ha buscado la primera noticia en los diarios seleccionados (El País y La Vanguardia), y se ha efectuado una cata de un mes por año, desde 1981 hasta 1986. Es decir, se han recopilado las noticias aparecidas en los diarios seleccionados de julio de 1981, agosto de 1982, setiembre de 1983, octubre de 1984, noviembre de 1985 y diciembre de 1986. Se ha realizado un análisis comparativo, consistente en el estudio de las fuentes de información, los distintos componentes del mensaje, la relación entre la información y la interpretación o la opinión, los distintos grupos de actores que se presentan en estas primeras informaciones y cuál es la visión que se ofrece de ellos.

En el estudio evolutivo se han analizado las noticias resultantes de una cata que ha consistido en escoger un mismo mes a intervalos de tres años, desde octubre de 1983 hasta octubre del 2001, esto es, los meses de octubre de 1983, 1986, 1989, 1992, 1995 y 2001. El estudio de las primeras noticias, y también estudios de otros autores, revelan que a partir de 1983 la frecuencia de noticias sobre el sida es continua. Se ha seleccionado como muestra el mes de octubre precisamente por ser un mes en el que no ocurre evento especial ninguno, como puede ser el Día Mundial del Sida (el día 1 de diciembre) o las Conferencias Internacionales (que se celebran los meses de junio o julio), ni tampoco coincide con períodos vacacionales. Nos ha interesado ver la presencia del tema sida en un momento en el que, a priori, nada especial determinaría su presencia en los medios.

En cuanto al análisis de adecuación de las noticias generadas por la prensa diaria y el lema de las Conferencias Mundiales, se han analizado las noticias derivadas de la Conferencia de 1998 en Ginebra y la del 2000 en Durban.

La comparación entre la información contenida en las páginas del suplemento y las del diario generalista se ha efectuado a partir del suplemento Salud del diario El Mundo comparado con las páginas interiores del mismo diario. Para ello se ha seleccionado aleatoriamente un período de un mes (en concreto, octubre de 1992).

Por último, la situación actual de la presencia del sida en los medios de comunicación, la hemos analizado a partir de los datos procedentes del Informe Quiral del año 2001 (VV.AA., 2002), que incluye los cinco diarios de mayor difusión en España: ABC, El Mundo, El País, El Periódico y La Vanguardia.

 

Proceso de datos

 

En la recopilación de las noticias y en la entrada de datos han intervenido dos personas. La información se ha obtenido de las hemerotecas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, del Archivo Municipal de Barcelona y de la Escuela de Periodismo de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Cada unidad de información ha sido codificada dentro de un conjunto de categorías diseñado para poder localizar lo más relevante de cada unidad (Krippendorf, 1980; Bardin, 1986). Las noticias se han codificado atendiendo a las siguientes variables: Título, fecha, diario, autor, sección, tema principal, actor principal, fuentes, léxico y soporte gráfico.

 

Primeras noticias sobre el sida

 

Partimos de la primera noticia publicada en el NYT del 3 de julio de 1981, en la que el periodista científico L.K. Altman habla de un extraño tipo de cáncer diagnosticado a homosexuales y detectado en las ciudades de Nueva York y San Francisco. Aunque la prensa española, como la de otros países, está influenciada por los temas que marcan las agendas del NYT (Dearing y Rogers, 1992), hasta el 21 de agosto de 1982 El País no publicó su primera noticia, y La Vanguardia no lo hizo hasta el 16 de enero de 1983. En Francia, Le Monde, Liberation o Figaro no publicaron nada acerca del sida hasta enero de 1982 (Strazzula, 1993).

 

Primeras noticias en La Vanguardia

 

Se han revisado todos los días de este diario desde julio de 1981 y no ha sido posible encontrar ninguna referencia expresa del sida hasta enero de 1983.

A destacar la noticia de agencia del 2 de octubre de 1981 con el titular «El Vaticano condena la homosexualidad en su primer documento específico sobre esta materia», o la del día 6 de octubre de 1982, titulada «Enfermedades contagiosas, fantasmas incontrolados», en la que no se hace mención del sida y en cambio se inicia la noticia en los siguientes términos:

 

«Las enfermedades llamadas contagiosas ya no figuran en Europa en los titulares de los periódicos y nadie teme ya los estragos que podrían desencadenar. Los grandes patronos de la medicina dicen que son “pestes vencidas”... // ... Parece ser, pues, que el peligro epidémico ha sido atajado.»

 

En realidad, en el artículo se advierte de que no se ha de bajar la guardia ante las enfermedades contagiosas y resalta el desequilibrio y las carencias sanitarias del tercer mundo. Pero no se habla del sida.

La primera noticia que La Vanguardia publica acerca del sida es la del 16 de enero de 1983, poco tiempo después de haberse creado una sección específica de ciencia en el diario. La noticia lleva por título «AIDS: una nueva y enigmática enfermedad» y la firma A. Salgado del Complejo Hospitalario de la Vall d'Hebron, adscrito a la Universidad Autónoma de Barcelona. Se publicó con fotografía y a cinco columnas en la sección de ciencia de dicho periódico. Resalta el carácter enigmático de la enfermedad, todavía sin traducir al castellano. Describe los grupos de riesgo, los conocidos como las cuatro H y también los hijos de familiares que padecen la enfermedad o participan de los factores que predisponen a ella. Habla de una mortalidad elevada, de la alteración de los linfocitos T, de las transfusiones de sangre, y termina la noticia dejando en el aire preguntas sin respuesta acerca de por qué la aparición repentina de esta enfermedad y su relación con un cáncer de por sí ya poco habitual. Se trata de una noticia con un elevado contenido clínico e informativo.

En los primeros años, 1983 y 1984, la atención se centra casi exclusivamente en la etiología del virus, su propagación entre los grupos de riesgo, con abundantes datos epidemiológicos del número de enfermos, fallecidos y previsiones a corto plazo.

La Vanguardia supera a El País en cuanto a número de noticias publicadas sobre el sida en noviembre de 1985. Este periódico publica un suplemento dedicado a las enfermedades infecciosas cuya portada lleva el título «De la peste al sida», el domingo 3 de noviembre de 1985. El profesor de Historia de la Medicina de la Universidad de Barcelona, José Mª Calbet, en su artículo «Las grandes epidemias» hace un repaso histórico de las principales enfermedades infecciosas que han afectado a Occidente hasta nuestros días con la epidemia del sida. Guillem Verger escribe «Sida: la última compañera», un extenso artículo acompañado de tres fotografías, un gráfico y tres tablas con datos sobre la extensión de la enfermedad en Estados Unidos, Europa y España. En este suplemento, la enfermedad queda caracterizada en un marco de inquietud y miedo.

También en 1985 aparecen reacciones sociales ante el sida. En un artículo de opinión, una comisión ciudadana trata de evitar alarmismos y reclama de las instancias públicas mayores actuaciones en cuanto a prevención. Dentro del ámbito social, La Vanguardia dedica dos noticias a la polémica, mencionada ya en NYT, acerca del posible contagio de profesionales del mundo del espectáculo, con titulares como: «Peligran los besos de verdad» o «Sida un beso de cine».

El sida aparece en las secciones de espectáculos y televisión, con motivo del testamento de Rock Hudson, el estreno del primer film sobre el sida, Buddies, o la proyección de Early Frost telefilme de la cadena americana NBC sobre el sida.

Asimismo, se han encontrado referencias al sida en noticias cuyo tema principal no es propiamente la epidemia, sino otros como por ejemplo la hepatitis B, la demanda de sangre para transfusiones o las enfermedades de transmisión sexual en un suplemento Salud del sábado 2 de noviembre de 1985. La sección que contiene más información de la epidemia del sida ha sido la de sociedad, seguida por la de suplementos.

 

Primeras noticias en El País

 

De la revisión de este diario desde julio de 1981, destacamos el titular del 9 de setiembre de 1981, «Científicos norteamericanos aíslan un virus en enfermos de leucemia», noticia de la agencia Efe en la que se informa que el Dr. Robert Gallo y sus colaboradores han aislado un retrovirus que ataca a las células T de enfermos de una forma de leucemia inusual y muy agresiva. No se habla de sida todavía pero hace referencia al primer retrovirus humano, el HTLV-I, aislado por el equipo de Gallo en 1981.

La primera noticia aparecida en El País que habla de la epidemia del sida es la que este medio publica el 21 de agosto de 1982. Su titular es «200 muertos en Estados Unidos por un mal desconocido». En ella se afirma que la enfermedad ha sido llamada aids, y la traducción que hacen al castellano es «síndrome de deficiencia inmunológica». Se dice que es una enfermedad vírica que podría ser transmitida por la sangre y que afecta a, textualmente, «hemofílicos, adictos a drogas duras [heroinómanos], homosexuales y refugiados haitianos», es decir, los identificados como las cuatro H.

El incremento en el número de noticias de 1985 es debido a que este medio destacó en portada de sus páginas Futuro el tema del sida y en su interior dedicó cinco artículos al tema, reuniendo toda la información disponible acerca de las últimas investigaciones, la etiología, su propagación, la sintomatología, etc., con una marcada intención de divulgación científica. La primera noticia es un artículo publicado en NYT, firmado por L.K. Altman sobre el Congreso del Sida celebrado en África. Tres artículos están firmados por médicos, jefes de Servicio de Medicina Interna e Inmunología de tres hospitales de referencia de Madrid (Puerta de Hierro, La Princesa y Clínico San Carlos).

Coincide con La Vanguardia en los dos temas más frecuentes: la propagación de la enfermedad y la actuación institucional. En los primeros años, 1983 y 1984, la atención se centra casi exclusivamente en la etiología de la enfermedad y en su expansión, con abundantes datos epidemiológicos y resalta la prevención como única vía para combatir la enfermedad. En 1985, El País se hace eco de la reacción social ante la enfermedad y la discriminación que suscita. Coincide con NYT en la polémica que despierta el sida entre los actores profesionales, los cuales temen ser contagiados al besar en escena por exigencias del guión. La actuación sanitaria surge más tarde, hacia 1986, y a escala internacional a través de los líderes políticos que piden intercambio de información. La sección que contiene más información de la epidemia del sida ha sido la de sociedad, seguida por la sección especial Futuro.

En ambos medios españoles, la mayoría de las fuentes citadas en el período de estudio comprendido entre 1981 y 1986 son, en primer lugar, de ámbito científico: declaraciones de investigadores, publicaciones en prensa especializada o, congresos y voces de expertos clínicos o psicólogos; y, en segundo lugar fuentes institucionales, gubernamentales, o de ámbito supranacional (CDC, OMS, etc.).

 

Conclusiones y discusión de los resultados del análisis de las primeras noticias

 

Retraso en la publicación de noticias acerca del sida

 

J.W. Dearing y E.M. Rogers (1992) hablan del retraso en la publicación sobre el sida en NYT. En efecto, su estudio acerca de la cobertura del sida en cuatro periódicos estadounidenses pone de manifiesto que el primer artículo publicado en Estados Unidos fue el del 5 de junio de 1981 en Los Angeles Times, seguido por el de San Francisco Chronicle al día siguiente. Estos autores atribuyen la falta de cobertura de NYT a reticencias del editor a publicar nada que tuviera que ver con la homosexualidad. No obstante, según declaraciones de L.K. Altman, periodista científico de NYT , la demora vendría motivada por su dedicación por cubrir los atentados del presidente Reagan y el papa Juan Pablo II, y a un problema de salud que lo apartó por un tiempo de su profesión. Del tema no se ocupó otro periodista por cuestiones de competitividad y exclusividad profesional.

En el estudio citado, se afirma que NYT informa de manera poco completa los primeros cuatro años. En cambio, más tarde el diario NYT sobrepasa al resto de medios en cuanto a cantidad y calidad de noticias.

Otro estudio, realizado por A.J. Baker, también destaca la lenta respuesta de los medios de comunicación ante la epidemia del sida y los pocos artículos publicados en NYT los años 1981 y 1982, en comparación con los 128 de 1983. En el período de estudio, de 1981 hasta marzo de 1984, NYT dedicó dos portadas al tema del sida, una de ellas con motivo del anuncio del Departamento de Sanidad estadounidense de que el sida era el problema de mayor prioridad, y otra en el momento que los científicos descubren la causa de la enfermedad. Un editorial de mayo de 1983, titulado «The scourge of a new disease», caracteriza a la Administración Reagan de apática y reclama más recursos para encontrar tratamientos eficaces. Hasta el 25 de mayo de 1983 no sale en primera plana nada relativo a la epidemia del sida (Dearing y Rogers, 1992). En opinión de A.J. Baker (1986), el público, la Administración y los medios de comunicación no hicieron del sida un problema social hasta que este no trascendió a toda la sociedad.

 

Influencia de NYT sobre otros medios

 

El impacto del sida en NYT no está en función de su contenido, sino en la credibilidad que este medio tiene en los temas que escoge y en el hecho de que, tanto en el marco internacional como el suyo nacional, este medio marca las agendas de los temas de otros medios de comunicación (J.W. Dearing y E.M. Rogers, 1992).

En Francia, Jerome Strazzula (1993) explica que hasta enero de 1982 la prensa francesa no habla de la enfermedad. Le sigue un período de emergencia de noticias, seguido de otro período en el que el sida aparece de manera episódica, y que el autor atribuye a la disputa Montagnier-Gallo por la autoría del descubrimiento del virus causante del sida. La disputa se resuelve, en mayo de 1983, con la publicación conjunta en Science.1 A partir del descubrimiento del virus, el sida es la palabra escogida por los medios franceses para designar a la enfermedad. Strazzula afirma que en octubre de 1983, toda Francia sabe que el sida es una epidemia mortal, de transmisión sexual, debida a un virus, que afecta sobre todo a los homosexuales.

Los periódicos españoles seleccionados, en los períodos analizados, han incluido artículos o información procedente de NYT:

· El País: 10/10/1984, en sociedad, «Investigadores de EE.UU. creen posible que el virus causante del sida se transmita a través de la saliva». El 27/11/1985, en Futuro, «La conexión africana del sida».

· La Vanguardia: El 21/12/1986 se incluye una reseña publicada en NYT de un nuevo libro titulado La nueva era de la medicina de M. Schmeck, et al., en el que se habla del sida en el capítulo que dedica a las vacunas.

 

Los tres periódicos publican más noticias en 1985

 

Dentro del período entre 1981 y 1986, los tres periódicos publicaron más noticias en 1985, año en que algunos autores coinciden en que la sociedad toma consciencia de la enfermedad como problema social o «no marginal» (muerte de Rock Hudson). Dearing y Rogers (1992) comentan que este incremento de noticias no fue sólo debido a Rock Hudson, ya que en esos mismos días un estudio de la Universidad de Stanford alertaba del crecimiento exponencial de la epidemia del sida. El periódico NYT titulaba uno de sus artículos como «Ola de ansiedad heterosexual en la ciudad de Nueva York» y surgían los primeros casos de niños nacidos con anticuerpos del HIV.

 

Temas tratados

 

Los temas que llamaron más la atención de los medios fueron, en este primer momento, los relacionados con la etiología de la enfermedad y su propagación, sobre todo en los llamados por entonces grupos de riesgo, también conocidos como las cuatro H, es decir, hemofílicos, heroinómanos, haitianos y homosexuales. En NYT fue también noticia la conveniencia o no de realizar tests diagnósticos a la población de riesgo.

 

Evolución del tema principal

 

En los tres periódicos analizados, en un primer momento llama la atención de los titulares la etiología de la enfermedad y su propagación, siempre acompañada de abundantes datos epidemiológicos. Son las etapas que Rogers, Dearing y Chang (1991) han caracterizado como era inicial del sida y, a partir de 1983, era de la ciencia. Más tarde en los tres medios estudiados emergen distintas reacciones sociales, es decir, siguiendo a los autores mencionados anteriormente, entraríamos en la era humana del sida en los medios que éstos sitúan precisamente en 1985 y que abre paso a la era política que se caracteriza por una reacción social creciente que hace entrar en escena a las instituciones sanitarias y políticas.

 

Representación social en las noticias

 

NYT es el medio que contiene mayor información no exclusivamente institucional o científica, sino perteneciente a otros grupos sociales (homosexuales, profesionales, etc.). En la prensa española analizada, y en los períodos seleccionados, la mayor parte de la información que se refleja en las noticias se hace eco de manifestaciones que provienen del ámbito científico o del institucional. La reacción social todavía no alcaza los niveles de atención que recoge la prensa estadounidense sobre todo por parte de representantes de las asociaciones de homosexuales. Dearing y Rogers (1992) comentan que las asociaciones sin ánimo de lucro integradas por voluntarios, algunos de ellos gays, ejercieron un papel primordial en la toma de consciencia del sida. Estos mismos autores afirman que, entre 1984 y 1985, las tres mayores asociaciones aportaban más de 80 000 horas de dedicación a los afectados de sida, respondieron a más de 30 000 llamadas telefónicas y distribuyeron más de 250 000 unidades de información escrita.

 

Evolución cronológica

 

Para el análisis de la evolución se han efectuado catas de un mes (concretamente del mes de octubre) en cada uno de los periódicos analizados, separadas entre sí por intervalos de tres años. En el caso del diario NYT hay que aclarar que los textos no corresponden estrictamente al total publicado en el periódico, sino a una selección extensa que ha realizado el propio NYT, accesible electrónicamente.

Una primera conclusión es que, una vez superados los «retrasos» iniciales, el sida se ha establecido como tema «noticiable» en toda la historia de esta enfermedad.

En todos los intervalos, los temas cubiertos con más frecuencia por la prensa son los que hacen referencia al progreso de la enfermedad y su propagación. No obstante, un examen más detallado de los contenidos temáticos más destacados nos permite establecer una cierta evolución en los centros de interés de la información según una u otra época.

 

·        Así, nuestra investigación revela que aunque en 1983 se habla del sida en los «grupos de riesgo», a partir de 1986 se extiende la idea de que se asiste a una enfermedad que puede afectar a toda la sociedad. Es ese un primer período de confusión y en el que el interés principal es la búsqueda de la etiología y las explicaciones acerca del mecanismo de acción del virus.

·        A partir de 1989 se observa un menor interés por la etiología del virus y una mayor participación social e institucional. Ya no se habla tanto de «grupos de riesgo», y más de «actuación de riesgo». La educación, los hábitos sexuales y las campañas preventivas se perciben como necesarias. La sociedad se implica en actos de solidaridad (adopciones) y las instituciones reaccionan a la presión social (jeringuillas). La información meramente científica deja paso a la social, primero a través de diversos sectores de la población y más tarde a través de las instituciones. Aumenta el interés por los tratamientos y las posibles vacunas. Llegan los primeros temas relacionados con el sida a los juzgados.

En nuestro país, han habido dos focos temáticos de especial interés: por un lado, la expansión de la enfermedad entre heterosexuales, mujeres, niños y adolescentes y, por el otro, la expansión del sida entre drogadictos, presos y prostitutas.

·        A partir de 1992, el tema de la discriminación social y la confidencialidad adquieren mayor protagonismo (niños en la escuela), así como la relación de personajes famosos (actores o deportistas) con la enfermedad. La terapia combinada aumenta considerablemente la esperanza de vida en el primer mundo, aunque se percibe una sensación de «bajar la guardia» al aumentar el número de casos entre homosexuales y mujeres, posiblemente por falta de prevención. En octubre de 1992, El País coincide con NYT en la publicación de un extraño caso de seropositivos que no han desarrollado la enfermedad y que se relaciona con la posibilidad de disponer de vacunas.

·        A partir de 1998 y hasta la actualidad, el debate principal se desplaza hacia el desequilibrio norte-sur, en la desigualdad de oportunidades que tienen las capas más frágiles del entramado social. Así, mientras que en los países ricos la situación se presenta como bajo un cierto control (y, en todo caso, uno de los grandes problemas es que esa situación de control puede llevar a la relajación en la prevención), la situación en los países en vías de desarrollo presenta un aspecto totalmente opuesto. Podría decirse que se trata de una etapa solidaria. Es en este último intervalo de tiempo en el que hay mayor coincidencia de información entre La Vanguardia y El País.

 

Etapas de la enfermedad. Diversos autores han dividido la historia natural del sida en diferentes períodos. Dearing, Rogers y Chang (1991) han calificado los primeros años (1981-1983) como de era inicial del sida, le sigue, a partir de 1983, la era científica con los primeros indicios de que el sida amenaza también a los heterosexuales y se confirma la etiología vírica de la enfermedad. A partir de 1985 es cuando se averigua la seropositividad de Rock Hudson y se entra en la era humana, y finalmente, a partir de 1987, estos autores afirman que entramos en era política caracterizada por una reacción social creciente ante la conflictividad de los temas.

Nos permitimos sugerir una nueva etapa para caracterizar la situación del sida en la actualidad, la era de la llamada a la solidaridad, en la que la reacción social se centra en el tema de la discriminación norte-sur y la distribución de los recursos disponibles.

 

Fuentes de información. Las fuentes de información más utilizadas durante estos 20 años proceden del sector científico e institucional. En concreto, la comunidad científica, ya sea a través de declaraciones de investigadores y médicos, o bien se haya obtenido la información a partir de las publicaciones científicas especializadas ha sido fuente de información en El País en un 26 % de los casos, siendo este porcentaje superior en el caso de La Vanguardia (39 %). Las institucionales dependientes de las administraciones nacionales o supranacionales han sido también una abundante fuente de información, a través de sus informes o de las declaraciones de sus agentes (El País, 26 %; La Vanguardia, 29 %). El análisis de NYT es algo diferente, pues en este diario los textos se caracterizan por un número de fuentes elevado. Por lo general, en este último diario sus noticias contienen diversas voces de un mismo acontecimiento aunque, al igual que los diarios españoles, predominan las voces científicas (34 %) e institucionales (40 %).

 

Distintos enfoques. En general, hemos encontrado poca coincidencia de noticias entre El País y La Vanguardia, y cuando han coincidido, sus enfoques acerca de lo sucedido han diferido. Aunque hay una tendencia a resaltar lo negativo y sensacional de la epidemia, también se ha de destacar que se han cubierto profusamente diversas manifestaciones sociales de solidaridad y ayuda desinteresada, así como aspectos relativos al progreso científico y médico. A propósito del sida se han podido conocer aspectos oscuros, a menudo escondidos, de nuestra sociedad: situación en las prisiones, la prostitución, el elevado índice de drogadicción, etc. De igual modo, a propósito del sida, el sexo ha sido tema de debate e interés, aunque sorprendentemente no lo ha sido tanto la homosexualidad, la cual ha sido más bien puesta en evidencia desde prejuicios religiosos o culturales.

 

El impacto de las Conferencias Mundiales sobre el Sida

 

Se han analizado las noticias derivadas de la Conferencia de 1998 en Ginebra y la del 2000 en Durban, cuyos lemas fueron respectivamente, «Break the silence» y «Bridging the gap». El objetivo de nuestro análisis era comprobar el grado de correlación entre el lema dado a la conferencia y su representación en los medios de comunicación. También nos interesaba analizar cuáles eran los principales mensajes y fuentes de información.

En general, en ambas conferencias se ha podido comprobar una relativa coincidencia entre el lema de la conferencia y el foco de la atención en la prensa. Un texto de El País critica, sin embargo, la reiteración «machacona» del lema de la conferencia por la organización en el acto de apertura de la misma.

En concreto, el centro de la temática en estas dos conferencias fue, en 1998, un crecimiento acelerado de la enfermedad en el tercer mundo en contraposición al «control» de la misma en el primer mundo. La llamada a la participación mundial para paliar esa diferencia y, en concreto, para manejar el elevado coste de los fármacos en países sin posibilidades, constituye un tema emergente de la Conferencia de Ginebra. La distancia norte-sur se manifiesta todavía más en la Conferencia de Durban, mientras que la polémica originada por las declaraciones del presidente sudafricano queda relegada finalmente a un segundo plano.

El análisis de las fuentes de información revela un hecho de enorme interés. Aunque se trata de un encuentro mundial e incluso aunque el lema en ambas conferencias pone de relieve las diferencias entre norte y sur, la proporción de fuentes de información representantes del «Primer mundo» es constantemente muy superior a la correspondiente a los países menos favorecidos. En el caso de Durban hay un significativo aumento de las fuentes de información procedentes del continente africano, pero en caso alguno igualan a las fuentes procedentes de Estados Unidos o Europa. Comparando los diarios La Vanguardia y El País, se ha visto que mientras en el primero la información procede de agencias internacionales (es decir, básicamente anglosajonas), en el caso de El País, hay una mayor diversidad, gracias a que el periódico envió corresponsales a cubrir las conferencias.

 

Los suplementos especializados

 

Durante los últimos 20 años, la información que ha emitido la prensa respecto al HIV/sida no sólo ha llegado a través de las páginas interiores de los diarios, sino que también ha ocupado espacios destacados en los suplementos especializados en ciencia o en salud.

En el caso de España, el suplemento especializado de La Vanguardia cubrió la primera época de la información sobre el sida. Por su parte, el suplemento Salud del diario El Mundo ha seguido la evolución de esta enfermedad desde las primeras fechas de su publicación (en octubre de 1989) hasta nuestros días.

En los cuatro suplementos de El Mundo del mes de octubre de 1992, hay nueve noticias sobre sida, mientras que en las páginas interiores del diario se publicaron un total de 28 noticias, un 29 % de las cuales en la sección de sociedad, otro 25 % en cultura, y el resto en las secciones de deportes, opinión y portada. El Mundo, en sus páginas interiores, coincide con La Vanguardia y El País en su interés por las declaraciones de Madona, la muerte del actor Denholm Elliot o la decisión de Magic Johnson. Precisamente, esta última noticia es aprovechada como gancho para introducir un extenso reportaje titulado «Inmunodeficiencia» en el suplemento.

No hemos observado diferencias en cuanto a la extensión de las unidades de información. Noticias breves relacionadas con el sida pueden hallarse tanto dentro como fuera del suplemento y, en el diario generalista puede darse una noticia extensa con fotografía. Las diferencias principales estriban en el contenido y su procedencia. El diario general atiende más a la actualidad del acontecimiento y el suplemento da mayor contenido médico (tratamientos, vacunas, tests) o científico (muchas veces procedente de revistas especializadas o expertos). También en el suplemento se aprecia una mayor utilización de recursos de tipo divulgativo o explicativo.

Resulta interesante comprobar cómo una misma noticia es presentada de forma diferente tanto por el suplemento en comparación con las páginas interiores del diario, como si se comparan los distintos diarios entre sí. Así, por ejemplo, el retorno de Magic Johnson dio lugar a ocho textos en El Mundo. Al compararlo con los otros diarios del estudio vemos que El Mundo, entre otras informaciones, menciona la disparidad de opiniones entre los médicos acerca de su decisión de volver a jugar y la posibilidad de contagio por accidente. La Vanguardia, por su parte, destacaba cómo se habría infectado Magic, mientras que El País acentuó el carácter esperanzador que el retorno de Magic puede tener entre otros seropositivos.

 

Situación actual

 

De los datos procedentes del Informe Quiral del año 2001 (VV.AA., 2002), sabemos que se ha publicado un total de 313 artículos sobre el sida, en los cinco periódicos de máxima difusión en España (ABC, El Mundo, El País, El Periódico y La Vanguardia).

Los temas que han suscitado mayor interés están relacionados con el Tercer Mundo (África y China, principalmente). Por un lado, el aumento de la expansión de la epidemia en los países pobres mientras que, por otro, se destaca las pocas posibilidades de estos países para afrontar el coste de los tratamientos anti-HIV. También ha sido noticia destacada la alta incidencia de HIV entre las mujeres españolas, la más alta de los países europeos.

Por otra parte, el análisis de los últimos cinco años (1997-2001) muestra un dato difícil de interpretar. El número de textos relativos a HIV/sida, publicados en los cinco diarios que forman parte de la muestra del Informe Quiral, a pesar de que siempre es elevado en comparación con otros temas médicos, ha ido reduciéndose en los últimos años. Esta tendencia también se ha observado en otros países. Las interpretaciones posibles a esta «cierta pérdida de interés» pueden ser múltiples, por lo que no quisiéramos especular al respecto. Es evidente que el paso del tiempo y estudios posteriores nos mostrarán cuáles son las causas de esta observación.

 

Conclusiones

 

Algunos autores, Miller y Williams (1993) entre ellos, indican que los medios desempeñan un papel ambivalente: por un lado, se hacen portavoces de la Administración y otros agentes sociales, y por otro, aprovechan el sensacionalismo que el sida les proporciona para captar la atención de sus lectores. No es menos cierto que algunos científicos y expertos ven también en los medios de comunicación un camino para afianzar su prestigio y para ejercer presión sobre determinadas instituciones. Por último, para las grandes audiencias, la prensa supone su principal fuente de información sobre el sida, reproducen su lenguaje y mimetizan sus contenidos, y, siguiendo a Kitzinger (1993), las audiencias son participantes activas en la construcción del significado. La producción de noticias incluye creencias sobre quién tiene el derecho a hablar, cuáles son las instituciones clave en el debate y cuáles los comportamientos considerados «aceptables» (G. Philo, 1993).

El presente estudio ha ayudado a conocer mejor cuál es la representación del HIV/sida que ha llegado a la sociedad española y catalana durante toda la historia de la enfermedad (1981-2001). La comparación entre los diarios analizados (autonómicos, españoles e internacionales) ha permitido evidenciar las influencias de los distintos patrones culturales y de las propias estructuras organizativas de los diarios en la información proporcionada en cada caso.

A los períodos descritos anteriormente por Dearing y Rogers (eras inicial, científica, humana y política) que permiten diferenciar algunas etapas claras en los centros de interés y preocupación en estos 20 años, hemos sugerido añadir la denominada era de la llamada a la solidaridad, para definir la situación actual.

Se ha comprobado así mismo, la predominancia de determinadas fuentes de información y de determinados mensajes. Se ha visto que algunas diferencias observadas en la información de la prensa pueden ser debidas al propio funcionamiento del equipo que está detrás de ellas. Esta observación es particularmente evidente en el caso de la información suplemento/páginas interiores, o en el caso de la posibilidad de enviar o no a un corresponsal a una conferencia mundial y las repercusiones de esta decisión.

Finalmente, queda por explicar la tendencia observada en los últimos años hacia una reducción en la información sobre HIV/sida en las páginas de la prensa, siendo ésta una observación que también se ha producido en otros países.

 

Notas

[1] En Science (1983; vol. 220) del 20-5-1983, se encuentran los tres artículos siguientes:

 

F. Barré-Sinoussi et al. (del equipo de L. Montagnier): «Isolation of a T-Lymphotropic Retrovirus from a patient at Risk for Acquired Immune Deficiency Syndrome (AIDS)», Science 1983; 220: 868-871.

R.C. Gallo et al.: «Isolation of Human T-Cell Leukemia Virus in Acquired Immune Deficiency Syndrome (AIDS)», Science 1983; 220: 865-867.

M. Essex et al. (con D.P. Francis del CDC de Atlanta): «Antibodies to Cell Membrana Antigens Associated with Human T-Cell Leukemia Virus in Patients with AIDS», Science 1983; 220: 859-862.

 

 

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Gemma Revuelta

 

Licenciada en Medicina. Master en Comunicación Científica. Subdirectora del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y coordinadora académica del Máster en Comunicación Científica de la misma universidad. Investigadora del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM). Subdirectora de la revista Quark. Codirectora del Informe Quiral (medicina y salud en la prensa diaria). Miembro de la European Network of Science Communication Teachers. Miembro de la Comisión Técnica de «Ciencia e Técnica nos Medios de Comunicación en Galicia», del Consello de Cultura Galega.

 

Núria Pérez

 

Licenciada en Biología y en Filosofía por la Universidad de Barcelona (UB). Posgraduada en Farmacología y Posgraduada en Bioética y Calidad de Vida por la UB. Master en Comunicación Científica. Doctoranda del programa interuniversitario UAB-UB de Historia de las Ciencias. Actualmente colabora como investigadora en el Observatorio de la Comunicación Científica de la UPF.