Josep Comas i Solà: divulgador científico

 

Josep Comas i Solà: Science communicator

 

 

Ignasi Cebrian i Ester

 

 

Se presenta un esbozo biográfico de la divulgación científica de Josep Comas i Solà, astrónomo y periodista, que ejerció la difusión del conocimiento a través de múltiples medios: revistas, libros, conferencias, exposiciones, fiestas científicas, con las que se ganó la popularidad del público de la Barcelona del primer cuarto del siglo XX.

 

 

A biographical outline of the science popularization activities of Josep Comas i Solà, astronomer and journalist is presented, who spread knowledge through several media: magazines, books, talks, exhibitions, scientific celebrations, with which he acquired public recognition in Barcelona, during the first quarter of the 20th century.

 

 

Contextualización histórica

 

Comas i Solà es uno de los pocos científicos catalanes cuyo nombre permanece en la memoria colectiva de sectores amplios de la ciudadanía de Barcelona y de Cataluña. Un ejemplo de esta permanencia cultural es su Astronomía, una obra de divulgación que ha llegado hasta nosotros. La primera edición es de 1935, fue reimpresa en 1941 y reeditada y ampliada en 1965 y en 1975 (Roca, 1986). Esta larga permanencia bibliográfica ha influido en los medios interesados en astronomía, muy activos en Cataluña, y es un claro reflejo de la instalación de Comas i Solà en el imaginario histórico de los barcelonenses.

 

Científico y divulgador

 

¿Pero cuáles son las razones de esta permanencia? Hay algunas personales y otras sociales o históricas. La primera razón es que fue un astrónomo competente, desde 1885 sus observaciones del cielo, sobre objetos del sistema solar, figuran en la literatura científica internacional. Su posición social y científica la obtuvo al margen de canales burocráticos, fuera de la universidad, fuera de cualquier cuerpo oficial. Su popularidad se basaba en los méritos propios y en su fuerte personalidad.

Demostró desde muy joven, en 1893, sus grandes habilidades como divulgador, colaborando en La Vanguardia. Como director del Observatorio Fabra de la RACAB (Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona) tiene un claro protagonismo en el mundo de la ciencia, pero también Barcelona toma renombre con el Observatorio como referencia popular; muchos visitantes pasaron por él y conocieron personalmente a Comas i Solà, el cual les explicaba, en 1924, astronomía de primera línea.

Además, muchos de los signos del nuevo siglo llegaron a Barcelona asociados al nombre de Comas i Solà: 1887 difusión del automovilismo, fundador del RAC, primeros ensayos de vuelo en España, en 1910, promotor de las primeras experiencias radiofónicas. Y en 1911, creó la SAEA, puente de comunicación entre astrónomos y aficionados (Roca, 1986; Barca, 1995). Esto le hizo más popular de lo que ya era.

 

Circunstancias sociales e históricas

 

Las circunstancias sociales e históricas que le tocó vivir contribuyeron a la permanencia de Comas i Solà dentro el imaginario colectivo de la ciudad de Barcelona. Simplificando mucho: a principios del siglo XX hay una reconstrucción de los sistemas científico, educativo y comunicativo y, además, una fuerte explosión demográfica. Estos factores contribuyeron al éxito popular de Comas i Solà, conjuntamente con la inmensa capacidad de trabajo como científico y como divulgador.

 

La prensa

¿Cuál es la situación de la prensa a principios de siglo? Dos eran los tipos de prensa a principios de siglo. La prensa de opinión, ligada a facciones políticas y la prensa independiente que representaba más de la mitad de las ventas de los 24 diarios que se vendían en Cataluña.

A partir del primer tercio del siglo XX, la prensa de masas queda consolidada. En España entre 1877 y 1913 las ventas de diarios se multiplicaron por cinco. Se pasa de un periódico por cada 43 000 habitantes a uno por cada 10 000.

En el campo de la prensa independiente el Diari de Barcelona comenzó un proceso de pérdida de influencia en beneficio de La Vanguardia que empezó a ser el paradigma de este nuevo periodismo. El impulsor de la transformación de La Vanguardia en un diario dinámico y moderno fue Modesto Sánchez Ortiz (1857-1937) que fue su director (1888-1902). Los objetivos buscados por Sánchez Ortiz fueron: rigor profesional, ética profesional, independencia política y servicio a la sociedad.

Para conseguir esto abrió el diario a todas las manifestaciones culturales y artísticas y a escritores del modernismo. Buscó la colaboración de intelectuales de Barcelona para incrementar la tirada del diario, estos se reunían en la nombrada Peña de La Vanguardia, eran: Ixart, Sardà, Coroleu, Maragall, Masso i Torrents, Caselles, Soler i Miquel, Rahola y otros, posiblemente Comas.

Sánchez Ortiz y los directores que lo siguieron cambiaron la concepción del diario. Además de las colaboraciones de intelectuales, se sumaron anuncios comerciales, necrológicas, noticias de agencia, meteorología, sismología, tribunales y transportes terrestres y marítimos.

El gran diario de principios de siglo sin duda alguna fue La Vanguardia, fue el diario de más difusión de la prensa catalana (Sáiz y Seoane, 1996). Parte del éxito se refleja en que el 25-40 % del total de sus hojas eran publicidad, y era el único diario que tenía telégrafo propio.

Para tener una idea del peso de La Vanguardia durante el primer tercio de siglo XX presentamos algunos datos de su crecimiento: en 1905 la tirada es de 18 000 ejemplares, en 1913 de 58 000, en 1918 de 90 000 a 100 000 y en 1920 de 100 000.

Los 100 000 ejemplares de 1918 representaban un 30,67 % de las tiradas de los doce diarios más importantes de información general en Cataluña (Gómez, 1992). Entre 1913 y 1920 hay un incremento del 106 %.

 

El crecimiento de la población en las ciudades

 

Está claro que la aparición del periodismo de masas surgió porque había una población detrás con una cierta cultura. Coincidió con un fuerte crecimiento urbano y un incremento de las capas medias que representaban nuevos potenciales lectores de prensa. Desde 1857, Barcelona pasa de tener 200 000 habitantes a tener 516 000 que representa un 27 % de la población de Cataluña en 1900. De estos habitantes sólo 327 236 corresponden a Barcelona, el resto es la población de los pueblos anexionados a Barcelona a principios de siglo: Gràcia, Sant Gervasi, Sant Andreu, Sant Martí, Horta, Sants, Les Corts i Sarrià. Barcelona crece por las grandes migraciones rurales debidas al empobrecimiento del campo y a la caída de los talleres tradicionales provocado por la industrialización a finales de siglo XIX.

En Cataluña hay un fuerte crecimiento de la red urbana, sobre todo en Barcelona, pero también en otras ciudades: Reus, Tarragona, Terrassa, Lleida y Girona. Durante los primeros decenios del siglo XX Barcelona tiene un gran crecimiento: se edifica el Eixample, se establece un plan de enlaces, se anexionan municipios, se abre la vía Layetana, y se establece la Plaza Cataluña como nudo de comunicaciones.

 

 Analfabetismo, educación y sistema científico

 

Uno de los condicionantes para la aparición del periodismo de masas es el crecimiento de las ciudades con una población culturizada. El requisito para cualquier desarrollo industrial es una buena educación superior científica y tecnológica. Y para que ésta sea satisfactoria hace falta un buen nivel de alfabetización de la sociedad.

En España en 1900 el 71,5 % de la población era analfabeta, porcentaje que se reduce al 50 % en las ciudades. En 1930, aunque había disminuido, existía un 44,5 % de analfabetismo.

Con la creación del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes la educación, por primera vez en la historia de España, llega a los niveles más altos de la administración del Estado. Todo esto acontece en 1900.

Los esfuerzos más importantes se centraron en la educación primaria y secundaria. Antonio García Alix, primer titular del Ministerio promulga una serie de decretos que constituyen una auténtica reforma global de la enseñanza. Su sucesor el conde Romanones creó escuelas superiores de industria, de nivel secundario, en Madrid, Alcoy, Béjar, Gijón, Cartagena, Las Palmas, Terrassa, Vigo y Vilanova i la Geltrú.

En los primeros años del siglo la iniciativa del gobierno español había reorganizado profundamente la estructura educativa del país. Esto fue un nuevo paso hacia la modernización del país (Valera, 1987).

En el ámbito universitario, se produjeron cambios en la mayoría de licenciaturas: introducción de asignaturas que reflejaban el avance de las ciencias, como la microbiología en farmacia o la termodinámica en ciencias. La sección de ciencias fisicoquímicas se dividió en dos, una de física y una de química. Se abre de nuevo la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid (1902) y se crea el laboratorio de ensayo de Materiales.

En 1907 se creó la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas que impulsaría la creación de centros de investigación, así como también la renovación pedagógica del país, sobre todo la escuela primaria y secundaria. La Junta era un organismo autónomo del Ministerio inspirado en la ideología de la Institución Libre de Enseñanza, fundada en 1876 por un grupo de profesores separados de la universidad. Para desarrollar la educación y la ciencia se usaron dos instrumentos: becas para estudiar en el extranjero, crear nuevos laboratorios de investigación, mantener algunos ya existentes como el Museo de Ciencias Naturales, el Jardín Botánico, Museo de Antropología, Laboratorio de Investigaciones Biológicas de Cajal. La Junta estaba centrada en el fomento del conocimiento básico. La ciencia aplicada y la tecnología estaban fuera de sus intereses.

En definitiva, a principios del siglo XX hay una clara mejora de los sistemas educativo y científico de España. Se realiza una fuerte alfabetización, que contribuye al buen desarrollo del periodismo de masas. En este entorno le tocó vivir a Josep Comas i Solà.

 

Comas i Solà como divulgador y periodista científico

 

El trabajo de divulgador científico

 

Raichvarg y Jaques (1991) en el libro Savants et ignorants clasifican las formas de divulgación en cinco grupos: divulgación por escrito, por la palabra, por imágenes, en tres dimensiones, y poesía y teatro científicos. En el primer grupo incluyen diarios, revistas, enciclopedias y diccionarios. En el segundo grupo constan sólo las conferencias. La imagen en el libro y las revistas, las proyecciones, el cine y el documental se incluyen en el tercer grupo: divulgación por la imagen. El cuarto grupo abarca: los museos, las exposiciones, los espectáculos, fiestas científicas, y la ciencia con experimentos y juegos. Finalmente, en el último apartado hay la poesía y el teatro con temática científica.

La exposición de esta clasificación tiene como objetivo situar las actividades de divulgación de Comas i Solà que han aparecido en distintas biografías. De algunos subapartados de dicha clasificación no se ha encontrado referencia alguna al analizar las biografías. Se excluye la divulgación realizada en los periódicos, comentada con más profundidad en el apartado siguiente.

Gran parte de la popularidad conseguida por Comas durante el primer cuarto del siglo XX la consiguió gracias a los diferentes tipos de divulgación que se pueden incluir, algunos, en el esquema presentado anteriormente. Comas divulgó a través de revistas, libros, conferencias, imágenes, visitas comentadas, exposiciones y fiestas científicas.

 

Libros, revistas, enciclopedias y diccionarios

La divulgación escrita realizada en libros tuvo bastante éxito. Un buen ejemplo, ya comentado, es el de la obra Astronomía, publicada por primera vez en 1935. Roca (1986) explica que «fue impresa en 1941, reeditada a cargo de Federico Armenter de Monasterio en 1954» y añade que, como mínimo, aparecieron cuatro versiones y cada una con diversas ediciones. También hace referencia a la obra o folletón El cometa Halley. Otras biografías hacen mención de estas obras y de otras. Es el caso de la publicación hecha por la CNT-FAI-JJLL donde se citan las siguientes: El cielo, El Cometa Halley, El espiritismo ante la ciencia, Teoría elemental de sustentación de los aeroplanos, Ensayos de Filosofía científica, Estadística sismológica de Cataluña y Geografía sismológica de Cataluña. En la revista Astrum, se mencionan las mismas publicaciones, dentro del artículo dedicado a Comas como divulgador en el apartado Bibliografía publicada por Comas Solà. Hay dos libros o publicaciones –ya que no queda especificado– que aparecen sólo citadas aquí, son: Estereoscopia Astronómica y Nueva teoría emisiva de la luz y de la energía radiante en general. También son citados dos prólogos escritos en los libros: Anuario científico e industrial de Víctor Delfina, de 1908, y Maravillas de la Ciencia de Manuel Vidal Españó, de 1937. En esta bibliografía además de incluir los libros, se incluyen también las principales revistas en las que Comas publicó. Armenter de Monasterio (1954) coincide con los libros citados en Astrum.

En biografías más cortas como la de Pilapil (1971) y la de Navarro (1983) son citadas algunas de sus obras. Tanto en una como en otra biografía, las obras citadas son: Astronomía y ciencia general, El espiritismo ante la ciencia, Astronomía y El cielo. En otros escritos biográficos como el de la necrológica hecha por la mujer de Flammarion no se hace referencia explicita alguna a los libros de divulgación. Santiago Riera (1980) cita: El espiritismo ante la ciencia, El Cielo, Astronomía, El Cometa Halley, Teoría elemental de la sustentación de los aeroplanos, Ensayos de filosofía científica, y Geografía sismológica de Cataluña.

Samsó (1987), otro de sus biógrafos, hace referencia muy por encima a este tipo de divulgación. Primero cita el volumen Astronomía y ciencia general, recopilación de algunos de los artículos periodísticos aparecidos en La Vanguardia hasta en 1907. Y más adelante añade : «la divulgación científica, desarrolla no sólo en artículos de prensa, sino también en volúmenes dirigidos al gran público (Astronomía, El Cielo, El Cometa Halley, etc.)...». También cita El espiritismo ante la ciencia cuando explica el interés del astrónomo por la telepatía y el espiritismo.

En la biografía de Barca (1995) son citadas algunas de sus obras al explicar determinados pasajes de su vida: El espiritismo ante la ciencia y Astronomía y ciencia general. Pero es en el apartado dedicado a la bibliografía científica donde más extensamente se hace referencia a los libros de divulgación. El eclipse de Sol de 1905, Astronomía y ciencia general, El espiritismo ante la ciencia, El Cometa Halley, La vida en el planeta Marte. Según los últimos datos de la ciencia astronómica, Ensayos de filosofía científica, El cielo, novísima astronomía ilustrada y Astronomía.

 

La divulgación científica hablada

Dentro del segundo grupo de la clasificación de Raichvarg y Jaques (1991), la divulgación hablada o por la palabra, constan sólo las conferencias. También, aunque no forme parte de esta clasificación y tratándose a su vez de divulgación hablada, se pueden incluir los programas de radio. Comas, como destacan algunas biografías, dio muchas conferencias. Como curiosidad, en la biografía publicada en Astrum, el primer recuerdo sobre astronomía de Comas es dando una conferencia de astronomía a la criada que lo asistía a la edad de siete u ocho años, estando él convaleciente. En cuanto a las conferencias reales, en la revista Astrum se explica que Comas a lo largo de su vida dio centenares de conferencias sin retribución alguna en la mayoría de casos. Se afirma que por el año 1910 ya había dado unas doscientas. Las conferencias eran impartidas en sociedades culturales, ateneos, centros recreativos, en Villa Urania y en el Observatorio Fabra.

Otras biografías no son tan explícitas, pero hacen algún comentario. En la de Barca (1995) sólo se dice que dio gran cantidad de conferencias. Santiago Riera (1980): «Dóna conferències als Ateneus, Centres de Cultura, i Societats pro-científiques, tot acostant-se a les classes populars...». Carsi y Ferrer afirman que el número de conferencias expuestas en ateneos y sociedades obreras fue «incontable». Samsó (1987) explica que también divulgó mediante conferencias «en ateneos y centros populares con más o menos éxito». Armenter de Monasterio expone: «Numerosísimas fueron también sus conferencias en Ateneos, Academias y Centros de Cultura, sin contar las sesiones íntimas en su observatorio particular Urania». Roca dice que la acción divulgadora de Comas. También incluyó conferencias en el Ateneo Barcelonés y en otros muchos ateneos populares. Y en biografías más breves (Navarro, 1983; Pilapil, 1971; Flammarion, 1938) no se explica nada sobre las actividades de conferenciante.

Comas fue uno de los impulsores de la primera emisora de radio en Barcelona, Radio Barcelona EAJ1, en 1924. Además de impulsar su creación, también participó en sus emisiones divulgando conocimientos de astronomía. Las referencias dadas sobre esta actividad divulgadora son mínimas en las biografías. Sólo es comentado por Armenter de Monasterio, Barca, Carsi y en la revista Astrum. El trabajo de divulgación radiofónica se hizo, algunas veces, desde el Observatorio Fabra, como destaca Carsi (1937): «En una ocasión, Radio Barcelona instaló su micrófono en las proximidades del maestro mientras éste seguía desde el Observatorio Fabra un eclipse». Pero la mayoría de veces lo hizo desde la emisora, y de forma asidua: «con la inauguración de Radio Barcelona, utilizó por primera vez este medio para difundir astronomía. Más adelante, sus charlas radiofónicas se convirtieron en semanales hasta julio de 1936», tal como se documentaba en el número especial de la revista Astrum. En la misma publicación se dice que ha quedado constancia de parte de sus conferencias en la revista que editaba Radio Barcelona.

 

La divulgación por la imagen

El tercer grupo de la clasificación de Raichvarg y Jacques (1991) es la divulgación por la imagen. La imagen en los libros y en las revistas fue muy usada por Comas, como es el caso del libro El cielo, novísima astronomía ilustrada que, según la revista Astrum, era un libro de gran formato, edición de lujo, lleno de ilustraciones. Los biógrafos no dicen nada respecto al uso de imágenes sobre astronomía en libros y revistas. No hay investigación alguna hecha sobre el tema, existe un gran desconocimiento. En cuanto a las proyecciones, el cine y el documental, Roca (1986) comenta la filmación en cinematógrafo del eclipse de Sol de 1905 usada como metodología científica; se desconoce si esta filmación fue divulgada al público.

 

Museos, exposiciones, espectáculos y ciencia con experimentos y juegos

En el cuarto grupo se incluyen los museos, las exposiciones, los espectáculos y la ciencia con experimentos y juegos. Aquí se pueden incluir cuatro actividades de divulgación: las Fiestas del Sol, sesiones en villa Urania, visitas organizadas al Observatorio Fabra y las exposiciones. Las Fiestas del Sol, comentadas brevemente por Roca y Armenter de Monasterio, la revista Astrum y Barca, fueron organizadas a partir de 1916, durante un período de veinte años. Barca (1995) especifica que «eren uns actes adreçats a escolars que tenien lloc en motiu del solstici d’estiu o en ocasió d’algun eclipsi». Roca y la revista Astrum explican sus orígenes. Las Fiestas del Sol eran una actividad popular en Francia, impulsada por Flammarion que desaparecieron con la Primera Guerra Mundial; Comas las instauró en Barcelona por este motivo.

Las sesiones en villa Urania son citadas por Armenter de Monasterio y la revista Astrum. Y las sesiones o excursiones al Observatorio Fabra por Barca, Astrum, y Armenter de Monasterio. Barca explica que se hacían excursiones para visitar el Observatorio Fabra, recibiendo una media anual de 10 000 personas. En cambio, Astrum y Armenter de Monasterio dicen que las personas atendidas por Comas hasta 1937, para realizar observaciones astronómicas, ver las instalaciones y escuchar alguna conferencia de actualidad, fueron 50 000 (según Astrum) o superior (según Armenter de Monasterio).

Comas se vio inmerso e implicado en dos exposiciones; en 1921, la Exposición Internacional de Astronomía y Ciencias Afines preparada por la Sociedad Astronómica de España y América. En 1929 participó como ponente del Grupo de Astronomía, Geodesia y Ciencias afines de la Exposición Internacional de Barcelona. Las dos exposiciones son citadas por la revista Astrum y explica algunos detalles, por Roca y por Armenter de Monasterio. Barca sólo cita la del año 1921: la SAEA «va participar en l’Exposició Internacional d’Astronomia i en d’altres exposicions fotogràfiques».

 

Poesía y teatro

Finalmente, en el último apartado se incluyen la poesía y el teatro con temáticas científicas que se desconoce si Comas participó en actividades de divulgación de este tipo; en las biografías consultadas no se hace referencia alguna a estos temas.

 

El trabajo de periodista científico

 

La información extraída de las biografías estudiadas que explica lo que hizo Comas en divulgación en prensa es muy reducida, pero bastante significativa. En cuanto a la información que explica cómo divulgaba Comas en prensa, es nula. Sólo tres biógrafos (Barca, 1995; Samsó 1987 y Roca, 1986) comentan algunos casos conflictivos y muy puntuales de la relación que tuvo con la prensa.

En algunas biografías se limitan a decir que escribió numerosos artículos dentro del periódico más grande de Barcelona (Flammarion, 1938), sin decir ni el número de artículos ni el periódico. Otras biografías son mucho más breves en este aspecto, como por ejemplo la Nómina del personal académico (1950) de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Cuando se citan las publicaciones se añade al final: «y numerosos artículos en La Vanguardia de Barcelona, Última Hora, y en varias revistas nacionales y extranjeras». Esta cita es casi idéntica a la que hacen Carsi y Febrer (1937).

Pilapil (1971) en el artículo biográfico no explica nada de este aspecto de la vida de Comas, sólo se limita a añadir, en el apartado de bibliografía, inmediato al artículo, que la mayoría de sus libros reflejan el interés en popularizar la ciencia, pero sin explicar absolutamente nada sobre las publicaciones en prensa. Esto es explicable si se tiene en cuenta que el artículo aparece en un diccionario dedicado a biografías de científicos; los aspectos biográficos descritos y narrados en las biografías son los científicos.

En el artículo biográfico publicado en el Diccionario histórico de la ciencia moderna en España (Navarro, 1983) tampoco se extiende mucho en el aspecto divulgador en prensa. Explica brevemente el gran trabajo divulgador hecho por el astrónomo y afirma que a «partir de 1901 publicó en la prensa de Barcelona, sobre todo en La Vanguardia, más de 1200 artículos de divulgación científica». Aunque aquí el autor está equivocado, Comas empezó a colaborar en prensa a partir de 1893, según cuentan otros biógrafos.

En la revista Astrum hay una artículo específico dedicado a Comas como divulgador. Según el autor Josep Comas «fue siempre un enamorado de la investigación directa en astronomía a través de la observación y un firme partidario de la más amplia difusión de los conocimientos así adquiridos». Se comenta que antes de finalizar los estudios ya escribió artículos en La Vanguardia, en 1893, y añade que fueron muy populares y esperados por el lector. También hace referencia al número de artículos que escribió hasta su muerte, un total exacto de 1200. Añade que publicó, además de los artículos, noticias esporádicas y efemérides astronómicas, también en La Vanguardia.

También se cita su colaboración en La Vanguardia, desde 1893 hasta 1937, año en que murió, en la biografía que introduce el libro de Comas, Astronomía, ampliado y revisado por Armenter de Monasterio en la edición de 1954. El trabajo de divulgación científica realizado por Comas, según Armenter de Monasterio (1954), fue prodigioso, escribió sobre astronomía y filosofía científica. El número de artículos, sin embargo lo deja indeterminado «calculándose en más de mil los que vieron la luz en dicho periódico y en otras publicaciones de diferentes países».

La referencia de Riera (Riera, 1980) es muy parecida a la de Armenter de Monasterio. Explica que la vocación como divulgador lo condujo, entre otras actividades de divulgación, «a escriure més de mil articles sobre temes d’astronomia i filosofia de la ciencia a La Vanguardia, principalment, i a altres periòdics tant espanyols com estrangers».

Las referencias a la divulgación científica hecha en prensa en la biografía publicada en Ciencia i tècnica als països catalans una aproximació biográfica (Barca, 1995) son, por un lado esas que contribuyeron a su trabajo de divulgación, y por otro lado, las que le sirvieron a Comas para otros objetivos, a veces, apartados de la simple divulgación de la astronomía. En cuanto al trabajo como divulgación destaca la recopilación de artículos de La Vanguardia aparecidos en 1907 con el título de Astronomía y ciencia general. El autor, cuando expone la bibliografía científica de Comas, con el epígrafe de 1893, hay reseñado el primer artículo aparecido en La Vanguardia: «El eclipse total de Sol del 16 de abril», publicado el 15 de abril de 1893. Barca, añade «Aquest és, si no el primer, un dels que inicien la llarga i extensa sèrie de col·laboracions de Comas amb aquest diari barceloní». Y, en el mismo apartado, en una nota cita las dos revistas que Comas dirigió: Revista de la Sociedad Astronómica de España y América o Urania y el Boletín del Observatorio Fabra. Sección Astronómica, y concluye: «a més, publicà un nombre potser més elevat d’articles –no només de divulgació científica, sinó també de debat i reflexió– a La Vanguardia. És imposible fer-se’n ressò en aquestes pàgines».

El autor comenta algunas de las colaboraciones de Comas en prensa que perseguían otras finalidades. Algunos artículos publicados en La Vanguardia tenían el objetivo de promocionar el proyecto del observatorio en el Tibidabo, durante 1894, la Sociedad Astronómica de España y América, en 1910, y las lamentaciones publicadas en este rotativo por no poder discutir abiertamente y en público, con Einstein, sus teorías. Otros publicados en el periódico La Actualidad, en 1907, para desarrollar sus posturas críticas contra el espiritismo, y desde la perspectiva actual, algunas poco creíbles.

También, Samsó (1987) destaca la popularidad de Comas con muchos artículos publicados en La Vanguardia desde 1893, y la reunión de algunos de estos artículos en el libro Astronomía y ciencia general, aparecido en 1907. Sólo señala colaboraciones concretas en La Vanguardia: la del 30 de septiembre de 1904 en que comenta el material usado para la observación del primer satélite de Júpiter; la del 28 de mayo de 1902 en el que promocionó la instalación de una estación sismológica aprovechando la construcción del Observatorio Fabra; las de 1895 y 1901 en las que expone las posibilidades de la fotografía en astronomía; aquélla en la que se lamenta por no haber podido rebatir públicamente a Einstein; o la de un artículo que contribuyó a la obtención de datos por parte de observadores aficionados sobre un bólido caído el 15 de mayo de 1933; de estas últimas el autor no indica la fecha de publicación.

Roca (1986) comenta los inicios del trabajo constante de divulgación, en 1893, añadiendo que desde el principio demostró su habilidad como divulgador. También cita que al entrar Comas en la Academia tiene la posibilidad de publicar «con extensión y detalle adecuados». Trabajos ya publicados en otros medios de divulgación y en concreto en La Vanguardia.

Finalmente, aunque no se trate de uno de los trabajos biográficos analizados, en la publicación Sumario de trabajos realizados por José Comas Solà, preparada, según Barca (1995), por Comas, aparecen todos los trabajos en que estuvo implicado Comas. Incluye un apartado titulado «Trabajos de divulgación científica (principalmente astronomía, sísmica y filosofía)», donde, entre otras actividades de divulgación, hay las realizadas en prensa. No se hace comentario alguno sobre las repercusiones sociales de los artículos en prensa ni sobre la calidad de éstos, sólo hace este comentario: «unos 700 artículos publicados en periódicos y revistas». De éstos, unos 600 han sido publicados en La Vanguardia, diario de Barcelona, desde 1893 hasta el presente.

 

 

Ignasi Cebrián

 

Licenciado en ciencias biológicas por la Universidad de Barcelona, máster en ingeniería y gestión ambiental por la Universidad Politécnica de Cataluña y diplomado en comunicación científica por la Universidad Pompeu Fabra (UPF). Actualmente realiza la tesis doctoral sobre divulgación científica en la UPF. Ejerce de profesor de secundaria de la Generalitat de Catalunya y ha realizado algún trabajo esporádico en el Avui.

icebrian@pie.xtec.es

 

 

 

Bibliografía

 

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Algunos enlaces útiles en Internet

 

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http://www.aster.org/comascas.htm

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http://www.gea.cesca.es/~ipa/galeria/comas-sola/index.html

http://www.gea.cesca.es/~ipa/galeria/villaurania/

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