X Congreso Mundial de Psiquiatría. Renovar la ética profesional

Entre los días 26 y 28 de agosto se celebró en Madrid el X Congreso Mundial de Psiquiatría en el que participaron más de diez mil especialistas de cincuenta países, lo que le convierte en el congreso médico más importante de los últimos años. La aportación más destacada de esta reunión fue la aprobación de un nuevo código ético cuya finalidad es mejorar la atención que recibe el enfermo y sus condiciones de vida.

La ya denominada «declaración de Madrid» puede resumirse en los siguientes puntos:

Normas generales

El psiquiatra ha de proporcionar al paciente el mejor tratamiento disponible, con intervenciones terapéuticas mínimamente restrictivas para su libertad.

El psiquiatra debe mantenerse al tanto del desarrollo científico de su especialidad.

El paciente tiene que ser aceptado como un igual por derecho propio. El psiquiatra debe facilitar al paciente información relevante que le permita tomar decisiones racionales.

Si el paciente está incapacitado o ha perdido su capacidad de juicio a causa de un trastorno mental, el psiquiatra deberá consultar con su familia y si es preciso recabar consejo jurídico.

No se debe llevar a cabo ningún tratamiento en contra de la voluntad del paciente.

Si un psiquiatra es requerido para evaluar a un paciente, deberá informar a la persona objeto de la evaluación el propósito de la intervención y el uso que se hará de los resultados de ésta.

Toda información recibida en el marco de la relación terapéutica es confidencial y no debe usarse para satisfacer deseos personales del psiquiatra.

Normas específicas

Eutanasia: el psiquiatra ha de ser consciente de que las opiniones de un paciente pueden estar distorsionadas por una enfermedad mental como la depresión. La primera y principal responsabilidad del médico es la promoción de la salud, la reducción del sufrimiento y la protección de la vida.

Tortura: un psiquiatra no debe tomar parte en ningún proceso de tortura física o mental aún cuando alguna autoridad le fuerce a ello.

Pena de muerte: el psiquiatra no debe participar en ejecuciones legalmente autorizadas ni participar en la evaluación de la capacidad en las que pudieran justificarse.

Selección de sexo: un psiquiatra no debe participar bajo ninguna circunstancia en decisiones de interrupción de embarazo con el fin de seleccionar el sexo.

Trasplantes de órganos: la función del psiquiatra es la de aclarar todo lo relacionado con la donación de órganos, considerando los factores religiosos, culturales, sociales y familiares. No debe asumir el poder de decisión en nombre de los enfermos.

Durante los cinco días que duró el congreso se presentaron más de mil ponencias, lecturas, exposiciones y conferencias. Para obtener la información completa sobre el congreso es recomendable consultar el suplemento que el diario Abc (23.8.96) dedica a este tema.